Mi nombre es María Langenheim.

Mente inquieta, aprendiz de mucho experta de poco (o nada).

Psicóloga especialista en procesos inconscientes y mindset coach.

Convencida de que un mundo mejor es posible, si cada uno asume su responsabilidad y aporta su granito de arena. Este es el mio.

Mi misión

Es ayudarte a verte y reconocerte como la persona única que eres y ayudarte a sentirte capaz de tomar las riendas de tu vida o tu negocio.

 Que conectes con todo tu potencial y descubras tu propia y única felicidad, sin moldes ni esquemas prefabricados. 

Que vivas en coherencia con quién eres. 

De forma rápida y sencilla. 

Un poco más sobre mí y mi experiencia….

Soy María Langenheim, psicóloga idealista e inconformista, persona altamente sensible y un auténtico culo inquieto. Rasgos que me ha costado aceptar.

Desde pequeña, siempre he intentado ser otra.

¿Sabes esas niñas (o niños) que no destacan mucho y están deseando ser la persona popular y llamativa de la clase?

Esa no era yo.

Yo era la rara que se sentía fuera de lugar.

Tal vez por eso estudié psicología. Y todo lo demás.

Yo quería trabajar con personas. Para que tuvieran la capacidad de sentirse bien siendo quienes eran.

Y eso he hecho, de muchas formas. 

 

Harta de sentir que no encajaba en ningún sitio decidí dejar de tratar de hacerlo y simplemente ser yo. A ver qué pasaba.

Y resulta, que es muy liberador.

Fácil no, pero sí muy liberador.

Mi lado inconformista (y un poco rebelde) me lleva a buscar maneras diferentes de hacer las cosas, a no seguir las reglas establecidas sin cuestionarlas, a experimentar y a probar. 

Porque no todas somos iguales, porque somos únicas, y cada una tenemos nuestra propia manera de vivir, de sentir, de experimentar y de ser felices, siento que las respuestas no están fuera, sino dentro. 

Dentro de mí misma es dónde por fin he empezado a encontrar esas respuestas.

Soy idealista, y creo rotundamente que un mundo mejor es posible, confío en que somos capaces de hacerlo mejor y ser personas auténticas y maravillosas. Todas.

Pero el cambio y la transformación empiezan en una misma. Aunque den un miedo de cagarse.

Sé que todas tenemos una historia, sí, lo hemos pasado mal. Lo sé. Cada una a su manera.

Soy hija de padres divorciados, me han pegado en el colegio, me han insultado por mi físico, me han roto muchas veces el corazón, me han traicionado y me he sentido tonta por confiar, me han tratado muy mal en varios trabajos y me han despedido más de una vez , he vivido una relación muy tóxica y ahora soy autónoma 😉 

He pasado por todo ello, y durante mucho tiempo he sido víctima y me he compadecido de mi misma. 

Pero el camino de la autenticidad y la liberación no funciona con el papel de víctima. 

Hay que tomar las riendas. 

Ser una persona altamente sensible suena bonito, pero en general se pasa fatal, es vivir montada en una montaña rusa continua. 

Todo te afecta más, sufres más, sientes más….Y lloras que ni te cuento, soy capaz de llorar viendo Too Fast Too Furious o un anuncio de champú. Te sientes jodidamente vulnerable.

Me ha costado reconocer mi sensibilidad, siempre me ocultaba detrás del papel de la tía dura y fuerte. Lo cual me generaba mucha incoherencia.

Aceptar esa sensibilidad me ha  a ayudado a verme y  reconocer mi capacidad para conectar con otras personas, comprender qué ocurre en ellas. 

 

Me he dedicado a muchas cosas, he trabajado por cuenta ajena en empresas y ONG.

Monté  una escuela de bienestar y crecimiento personal.

He sido creadora, fabricante y distribuidora de material de yoga.

He trabajado muchos años como profesora de baile.

He sido camarera, repartidora de panfletos en la calle, he trabajado en tiendas y vete tú a saber qué más…

He tenido la suerte de trabajar con todo tipo de personas de diferentes edades, con diferentes circunstancias y condiciones y en diferentes ámbitos. 

Todo ese cúmulo de experiencias y aprendizajes, me ha llevado a darme cuenta de lo mucho que sufrimos las personas tratando hacerlo bien, de ser aceptadas, ser vistas o reconocidas.

Y cómo de esa manera nos traicionamos una y otra vez, nos abandonamos y dejamos de reconocer la autenticidad y el poder que tenemos.

Mi propósito es vivir alineada y coherente con lo que realmente soy.

Pero todo lo bueno que deseo para mí, lo deseo para ti.

Mi misión es ayudarte a reconocerte como la persona extraordinaria que eres.

Porque tú, eres ÚNICA.

La Newsletter que no te cambia la vida.

O TAL VEZ SÍ.

Tendrás que descubrirlo tú…..